Hay mucho que aprender si queremos mejorar las cosas, y precisamente uno de los efectos del movimiento que empezó el 15-M ha sido la expansión de las discusiones que antes estaban restringidas a grupos muy concretos y disconexos. El debate está creciendo en la Red, beneficiándose del acuciante interés y de los contactos que han surgido a raíz del movimiento. Quizás solo sean ilusiones mías pero parece que la sociedad civil se está reuniendo, poco a poco, para pensar y debatir su situación, y las alternativas para el futuro. Vienen tiempos interesantes (
cuidado!).
Algunos enlaces, en orden accidental:
- Acerca del reciente y ridículo 'éxito' de la policía española (¿lo habrán hecho para que no hablemos de la corrupción?):
- Esclarecedor, si no imprescincible artículo: 19-J: Contra el pacto del euro. Democracia real en Europa ¡ya!. Creo que el título desmerece este objetivo y minucioso análisis del "Pacto del Euro". Es largo pero muy explicativo de lo que se traen entre manos los dirigentes europeos: convertirnos, sin paliativos, en esclavos de las multinacionales. Aún más, dirá más de uno... Pues sí.
- Derribando el discurso xenófobo en España: Two, four, six, eight, let’s hope they don’t emigrate. "The report Inmigración y Estado de bienestar en España [...] busily sets about laying to rest a whole series of misconceptions about the impact of immigration on the economy while highlighting a growing tendency in crisis-hit Spain toward a rejection of the presence of foreigners." Con datos como puños: el 12% de inmigrantes que viven en España utilizan un 5% de los servicios sociales.
... Pero ¿cómo no? Ya culpamos de la crísis a los emigrantes que trajeron su esfuerzo para beneficiarnos a todos. Políticos desalmados encantados con este 'enemigo' al que agredir en sus campañas. Y por favor que no me venga nadie más con la cantinela de que "por cada moro que trabaja hay tres que han venido a lo que han venido", que es patética, especialmente en un país que se arrojó con furia al burbujismo inmobiliario donde casi los únicos que trabajaban "de verdad" fueron precisamente los emigrantes que ponían los ladrillos y cargaban los sacos de cemento. Mientras tanto la clase media española se beneficiaba de una bonanza económica que aunque insostenible fue real por unos años... ¿Nos creíamos que era por nuestra gran inteligencia y bondad?
Aquí lo dejamos, no vaya algún xenófobo a sentirse herido...