viernes, 16 de mayo de 2008

Ponme una de yonqui - Tienes to mu caro

--¿Cuánto vale un litro?
--Uno con cuarenta. --Con perfecto acento lo pronuncia el tendero chino.
--Ah, pues ponme una de yonqui.
--Una de yonqui... --y saca una lata de medio litro de Mahou.

* * *

--Las sandías son buenas, por eso las hemos traído de esa marca. Llevamos vendiéndolas dos semanas...
--Ponme una.
--Si quiere la abro, es bien roja por dentro...
--¿Y los melones?
--Los melones están regular, la verdad... Mira, este melón pequeño tiene buena pinta.
--Tengo buena pinta yo también, por fuera; pero por dentro estoy bien cascá.

* * *

--Tienes to mu caro me tienes ya hasta los cojones. --Comenta una no-tan-joven bastante bajita y de actitud chulesca, con una enorme gominola rosa colgando de la boca.
--Caro no, balato balato. --Qué raro, normalmente pronuncia bien la erre.
--¡Hasta los cojones! --Pero parece que lo dedica a la audiencia más que al tendero.

Una madera especial que es venenosa pero huele a rosas

--Yo no sirvo para estar en casa mirando la pared.
--Claro que no, si este hombre parece que acaba de saltar de una bicicleta, ¿qué edad tiene... si... no... es... mucho...? --Pregunta un curioso hombre curioso, de rizos rubios y ojos claros pero no resulta guiri, con un traje poco pretencioso.
--Tengo ochenta y cinco años.
--Ochenta y cinco, --repite una mujer de mediana edad-- fíjate, ¡yo le echaba ochenta!
--A mi me gustan las miniaturas. --Comienza a hablar de su hobby el enjuto anciano, animado. --Le he hecho a mi mujer un zapato-joyero... Es un zapato de mujer, ¿sabe? Y he hecho un libro-petaca que tiene ocho tipos diferentes de madera. Las tapas son de una madera especial que es venenosa pero huele a rosas. Hasta tengo el pupitre que usaba cuando era niño, con los lápices y todo, figurados, y la cajonera, ¿sabe cómo es un pupitre?
--Huy, este señor es muy joven para eso. --Afirma la mujer acerca del señor curioso, que aparenta unos cuarenta años de edad.
--Pues si este hombre se dedicara a ver la tele --insiste el señor curioso en su tesis-- no estaría así, que parece que acaba de dejar la bicicleta ahí fuera. --Y la verdad es que el viejo parece dispuesto a dar un brinco en cualquier momento.